
Los ejemplares muertos se han localizado en Valmadrid, Grisel e Illueca, en la provincia de Zaragoza, y en Rafales en la provincia de Teruel. Las causas de la mortalidad fueron envenenamientos, en el caso de Valmadrid, electrocuciones, en Grisel y Rafales, y un disparo de un cazador, en Illueca.
En el caso de la pareja desaparecida en Valmadrid, ésta era una de las mejor conocidas por ornitólogos aragoneses y de las más productivas de Aragón, con 19 pollos en los últimos 14 años, de los que, al menos, 16 han volado. La pérdida de los dos ejemplares que regentan un territorio es especialmente grave ya que puede suponer su abandono definitivo para la especie. El ejemplar de Rafales también formaba parte de un territorio bien estudiado, que desde 1999 hasta el año pasado había sacado adelante 14 pollos. Por último, la hembra de Illueca integraba una pareja conocida desde hace al menos 16 años, y que ya había puesto dos huevos esta temporada, que también se han perdido con la muerte del ejemplar durante la época de incubación.
















